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Publicación
del viernes 12 de octubre de 2001
Breves de los atentados
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Al Gore elogia a George Bush
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Prioridad en telefonía celular
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Piden liberar al periodista galo
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Arrestado por falsas amenazas
(Notas de France Presse, DPA y Notimex )
EL EX VICEPRESIDENTE estadounidense Al Gore elogió
la respuesta del gobierno de George W. Bush a los ataques del 11
de septiembre a Estados Unidos. Al hablar ante unas 1,000 personas
en un hotel de Tokio donde se realiza una conferencia sobre negocios
en Internet, Gore agradeció a Japón por la solidaridad
y apoyo que ha demostrado con el pueblo de mi país.
LA CASA BLANCA planea dar a los equipos de emergencia
y a funcionarios prioridad en el sistema de telefonía celular,
a fin de asegurar el servicio para las autoridades en períodos
de crisis. El uso de teléfonos celulares superó la
oferta de las redes en las horas posteriores a los atentados del
11 de septiembre en Nueva York y Washington, y evitó que
algunos policías y funcionarios pudieran efectuar llamadas
cruciales en su momento. Según los planes, en un período
de dos meses se dará un código prioritario personal
a 500 usuarios, cifra que llegará a 50,000 para finales del
año.
EL PRESIDENTE de Francia, Jacques Chirac, exigió
la pronta liberación del periodista Michel Peyrard, del semanario
Paris Match, quien fue detenido en el este de Afganistán.
Una vocera presidencial señaló que está injustificado
el arresto del reportero, de 44 años, bajo cargos de espionaje.
LA POLICIA de Los Angeles arrestó a un
hombre por su presunta participación en llamadas de falsas
amenazas de bomba y en el asesinato de dos hermanos en Long Beach,
informaron fuentes policiales. Robert Mayo, de 36 años y
residente de Norwalk, fue detenido el día 5 del presente
tras ser involucrado en cuatro llamadas anónimas que anunciaban
supuestos explosivos y que generaron la evacuación de los
edificios.
ALGUNOS expertos se arriesgan a aventurar que
la frialdad de Arabia Saudita ante los ataques aéreos contra
los talibanes obedece a consideraciones económicas. La compañía
saudita Delta Oil, dirigida por un aliado de la familia real, el
jeque Badr Bin Mohammed al Aiban, adquirió una posición
dominante en el consorcio Centgas en 1998. Después de la
llegada de los talibanes al poder en Afganistán, esta empresa
suspendió la construcción de un gasoducto para bombear
el gas turkmeno hacia Paquistán a través de Afganistán,
una obra de ingeniería de 1,400 km de longitud
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