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Publicación
del miércoles 12 de septiembre de 2001
Recibió amenazas la Embajada de Estados Unidos
MEXICO,11 de septiembre (La Jornada
y Notimex). En la embajada de Estados Unidos en México
se reforzó la vigilancia policiaca, ante las amenazas telefónicas
que se recibieron por la mañana.
Jeffrey Davidow, embajador de aquel
país, reconoció que hubo llamadas telefónicas
amenazadoras, pero, con el reforzamiento de la presencia policiaca,
opinó que no hay peligro.
En breves declaraciones, agradeció la muestras
de solidaridad que emitieron funcionarios, legisladores y el presidente
Vicente Fox y destacó que la embajada seguirá trabajando
con normalidad en los días subsecuentes.
Tenemos que seguir trabajando aquí
y en Washington. Tenemos tareas importantes. Lo mejor que podemos
hacer cuando tenemos que enfrentarnos al terrorismo es no permitirles
a los terroristas mandar puntualizó.
La legación siguió trabajando y
sólo se suspendió el servicio de entrega de visas
a partir de la una de la tarde. Las personas que tenían cita
para las 13 horas fueron llamadas para el viernes 28 a las siete
de la mañana; los que tenían cita a las 13:30, les
tocó el mismo día a las ocho de la mañana,
y los que estaban citados a las 15 serán recibidos a las
nueve del mismo 28.
En sus declaraciones, Davidow negó que
la frontera de Estados Unidos con México se haya cerrado.
Es más lento el cruce porque hay una mayor seguridad,
pero la frontera está abierta, puntualizó.
El diplomático confirmó que los
vuelos hacia su país fueron cancelados y que algunos fueron
desviados a México, en donde las autoridades reaccionaron
con profesionalismo. La suspensión de vuelos en el
espacio aéreo de Estados Unidos continuará por lo
menos hasta este miércoles al mediodía, puntualizó.
En cuanto a la comunidad mexicana en Nueva York,
informó que no tenía información, pero resaltó
que, en coordinación con la Secretaría de Relaciones
Exteriores, se trabaja para saber si fueron afectados, lo que en
las próximas horas se conocerá.
Al concluir Davidow, en la calle, a un costado
de la embajada, un transeúnte empezó a distribuir
volantes contra Estados Unidos. Granaderos lo detuvieron y lo subieron
a una patrulla, tras forcejear con él. Rubén Ballesteros
trató de impedir que lo llevaran al vehículo al tiempo
que interrogaba a gritos: ¿De qué se me acusa?.
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