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Publicación
del miércoles 12 de septiembre de 2001
El turismo, de los más afectados por los ataques
Nuestro país dejaría de recibir millonarios
ingresos en este año
MEXICO, 11 de septiembre (France
Presse, La Jornada y Notimex). Espectaculares medidas de seguridad,
cierre parcial de fronteras, condolencias del Presidente y estupefacción
popular marcaron la vida en México tras los atentados producidos
hoy en Estados Unidos, los cuales sumieron en un caos a los mercados
financieros.
El dólar llegó a cotizarse en 9.7
pesos en la frontera y hasta 10.20 en el aeropuerto de la ciudad
de México, y los hoteleros, en voz de su presidente, Miguel
Torruco Márquez, calcularon que 17,250 estadounidenses dejarán
de venir por día a México en los próximos meses.
El precio del petróleo alcanzaba en el
mercado internacional los 30 dólares por barril y podría
jalar al alza la mezcla de crudos mexicanos, que ayer cerró
en 22 dólares.
Mientras la televisión daba cuenta de los
actos terroristas en Nueva York y Washington, el temor y la incertidumbre
se apoderaron de las autoridades en los puentes fronterizos de ambos
lados de la frontera México-Estados Unidos, con órdenes
encontradas, sin tomar medidas definitivas.
Se cierran..., se mantienen
abiertos... fueron medidas adoptadas de manera alternada por
funcionarios fronterizos, pero el embajador estadounidense en México,
Jeffrey Davidow, se encargó de aclarar que se continuaría
con la apertura de las garitas.
En los tres puentes internacionales de esta ciudad,
el personal aduanero de Estados Unidos, por minutos, dejó
la caseta y las mesas de revisión para entrar a la oficina
y enterarse de lo que en esos momentos ocurría.
A las 9:30 horas, el temor se expandió
a todo el personal aduanero y migratorio de Estados Unidos y México
en el Puente Internacional por el reporte de una misteriosa bolsa
grande de papel a un costado de las instalaciones.
En seguida, el puente fue cerrado, los vehículos
que estaban en la fila de cruce ya en la zona de Nuevo Laredo pasaron
a otra área y tras una rápida revisión pasaron
a Estados Unidos.
Por los pasos fronterizos sólo se permite
el reingreso de estadounidenses, que se trasladan en autobuses desde
diversos aeropuertos nacionales, como los de Monterrey y Tijuana,
donde bajan vuelos con destino original en Estados Unidos.
Los 56 aeropuertos de México cancelaron
todos los vuelos, tanto comerciales como privados y de carga, hacia
los diferentes destinos de Estados Unidos.
Los edificios públicos fueron puestos bajo
custodia de Protección Civil y del grupo de Fuerza de Tarea
de la Secretaría de Seguridad, que también revisan
los grandes inmuebles privados.
Las emisoras radiofónicas y televisivas
transmiten sin cesar informaciones provenientes de Estados Unidos
y los mexicanos no salen de su asombro por lo que ocurre en el vecino
país.
Observadores locales recordaron que el cierre
de la frontera México-Estados Unidos no se veía desde
el asesinato del presidente John F. Kennedy, en 1963.
Los atentados repercutieron hasta la esquina suroeste
y la frontera con México, en el puente de San Ysidro, la
garita más transitada del mundo.
Una columna de agentes aduaneros inspeccionaba
hasta durante cinco minutos cada vehículo que se aproximaba
de México a California por la garita de San Ysidro, donde
diariamente cruzan unos 47 mil vehículos y cerca de 130 mil
peatones.
La Defensa Nacional (Sedena) dispuso que todos
los efectivos militares asentados en los estados de Chiapas, Campeche
y Quintana Roo permanezcan acuertelados con el fin de reforzar las
medidas de vigilancia y seguridad a lo largo y ancho de la frontera
sur.
El presidente de la Asociación de Hoteles,
Miguel Torruco, dio a conocer que la hotelería organizada
del país, con base en las cifras registradas para este mismo
mes del año pasado, calcula en 17,250 los visitantes que
dejarán de viajar a México por día, esto es.
una pérdida de unos cuatro millones 312 mil dólares
al día.
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