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Publicación
del miércoles 12 de septiembre de 2001
Dos aerolíneas confirman el secuestro de cuatro
aeronaves con que se cometieron los atentados
American Airlines y United Airlines calculan que
unos 266 pasajeros perdieron la vida al estrellarse las naves.
Uno de los aviones se dirigía al parecer contra Campo David.
Una llamada de emergencia
WASHINGTON, 11 de septiembre (Notimex
y France Presse). Aerolíneas estadounidenses confirmaron
la pérdida de al menos cuatro aviones comerciales y la muerte
de unos 266 pasajeros, luego que las naves fueron utilizadas para
perpetrar atentados en Washington, Nueva York y Pittsburgo.
Los aparatos habrían sido utilizados como
bombas aéreas para estrellarlos contra objetivos civiles
y militares de Estados Unidos, a fin de causar el mayor daño
posible, según expertos en materia de seguridad.
American Airlines confirmó la pérdida
de un avión Boeing 767 que cubría el vuelo 11 en ruta
de Boston a Los Angeles con unos 81 pasajeros, así como de
un Boeing 757 que realizaba el vuelo 77 de Washington a Los Angeles
con 58 pasajeros, dos pilotos y cuatro asistentes.
La United Airlines, por su parte, reportó
el desplome del avión que cubría el vuelo 75 de Boston
a Los Angeles, y de un segundo aparato que realizaba el vuelo 93
de Newark a San Francisco, California.
Dos de las aeronaves habrían sido secuestradas
y desviadas para luego ser estrelladas en las torres gemelas del
Centro Mundial de Comercio de Nueva York.
Un tercer avión habría sido utilizado
para impactarlo contra el edificio del Pentágono en Washington
y un cuarto aparato se habría estrellado contra un objetivo
no determinado cerca de la ciudad de Pittsburgo, en el condado de
Somerset, al oeste de Pensilvania.
Las aerolíneas precisaron que en los cuatro
vuelos viajaban un total de 266 pasajeros y ninguno de ellos habría
sobrevivido a los desplomes intencionales de los aparatos.
Expertos en materia de seguridad declararon a
la cadena de televisión ABC que los aparatos habrían
sido utilizados como bombas aéreas.
Los especialistas apuntaron que las aeronaves
tenían pocos minutos de haber despegado para cubrir vuelos
de dos horas o más, por lo que sus tanques de combustible
estaban llenos, lo que al parecer habría sido aprovechado
para provocar más daños al estrellarlos.
Respecto al avión de United Airlines que
cayó en Pensilvania, un legislador de Virginia dijo que al
parecer la intención era estrellarlo contra el retiro presidencial
de Campo David, en el estado de Maryland.
United precisó que el vuelo 93, con 45
personas a bordo, se estrelló en el pequeño aeropuerto
rural de Somerset. Todavía no se había informado sobre
la suerte de los pasajeros.
Sin embargo, el mayor de la policía de
Pensilvania Lyle Szupinka dijo que lo más probable es que
no haya sobrevivientes.
En ese estado, un operador de emergencia recibió
una llamada por teléfono celular de un hombre que dijo ser
un pasajero encerrado en un baño en el vuelo 93 de United,
según informó el supervisor Glenn Cramer.
El hombre dijo repetidas veces al operador que
la llamada no era una broma. íNos secuestran, nos secuestran!,
dijo el hombre, refirió Cramer, leyendo una transcripción
de la llamada.
El pasajero dijo al operador que el avión
estaba cayendo. Escuchó una suerte de explosión
y vio humo blanco saliendo del avión y entonces perdimos
el contacto, agregó Cramer.
El representante James Moran, demócrata
por Virginia, afirmó, después de una reunión
con militares, en Washington, que el vuelo 93 al parecer iba a ser
estrellado contra Campo David. El lugar donde cayó el avión
está a unos 137 kilómetros al noroeste de esa residencia
presidencial.
El presidente de United, James Goodwin, informó
que la empresa está colaborando con las autoridades
correspondientes, incluido el FBI, para obtener mayor información
sobre estos vuelos.
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