Con
un intervalo de 18 minutos, dos aviones comerciales, secuestrados
y desviados en vuelo por terroristas suicidas, embistieron y destruyeron
los rascacielos más altos de Nueva York, las dos torres
del World Trade Center (Centro Mundial del Comercio), de 110 pisos
cada una, donde trabajaban 50,000 personas. Los terroristas capturaron
dos Boeings más: un 757 de American, en vuelo Washington-Los
Angeles, con 64 personas (58 pasajeros), se estrelló contra
la sede de la Secretaría de la Defensa (Pentágono),
en la capital estadounidense, y un 757 de United con 45 personas
(38 pasajeros), que viajaba de Newark a San Francisco, cayó
a tierra cerca de la ciudad de Pittsburgo y su presunto blanco:
la residencia presidencial de descanso en Campo David
Conozca
la información de este trágico acontecimiento en
el Reportaje Especial que le ofrece el Diario de Yucatán.